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martes, 7 de enero de 2014

José Luis Acosta "Si alguien se enriquece con el trabajo de otro y no paga, eso se llama robar"

            

José Luis Acosta es director de la SGAE desde el 25 de Julio del pasado año. Nacido en Jaén en 1961 ha trabajado como director y guionista de cine y televisión en series como "Los Ladrones van a la oficina" o "Ana y lo Siete". Además de su cargo en la Sociedad General de Autores y Editores, que se encarga de gestionar el cobro de los derechos de los derechos de los autores y la protección de los intereses de los editores, es vicepresidente de la Asociación de Guionistas ALMA. Hablamos con él de su trayectoria profesional y del papel de los guionistas en el panorama audiovisual.


-¿Cree que los guionistas están lo suficientemente valorados?
- No lo sé. Esta lucha siempre ha existido entre directores y guionistas. No me cabe duda de que en las series los guionistas mandan, mientras que en el cine el peso se lo lleva el director.

-Allá por la década de los años noventa cosechó dos de sus grandes éxitos, Gimlet y Los ladrones van a la oficina ¿Qué prefiere, cine o televisión?

-Tanto monta, monta tanto, una como la otra. Ahora mismo la televisión es distinta con respecto a los noventa, pero todo tiene su atractivo. El cine es algo más personal y la televisión es algo mucho más coral, de producción.

-Dos de sus grandes proyectos fueron Ana y los Siete y Los ladrones van a la oficina . ¿Cómo se plantea usted a la hora de trabajar dos series tan diferentes en cuanto al guión y a los actores?

-A lo largo de mi carrera he participado en doce series distintas, de géneros muy diferentes, y cada una tiene su cuerpo. No obstante, el día a día es prácticamente igual en todas ellas. Lo que puede variar es la relación con los actores.



-¿Cuál es el secreto de una serie para que se mantenga viva diez temporadas?

-Si lo supiese sería rico y famoso y estaría ahora mismo en un yate. No conozco el secreto. Nadie lo conoce. Es un misterio y en ello radica lo romántico que le queda a este oficio. Lo único que se sabe es aquello que no se debe hacer, los errores que no se han de cometer, pero de ahí a que se nos garantice el éxito hay un abismo.


-Usted ha trabajado con actores de la talla de Manuel Alexandre, Fernando Fernán Gómez o Ana Obregón. ¿Cómo influye el reparto en el éxito de un programa audiovisual?
-Evidentemente, en televisión contar con actores de nombre y cara conocida influye. No obstante, puede ocurrir que el caché de un actor o de un director no sea suficiente y el proyecto fracase; a la vez que nos podemos encontrar con que una película o serie de menos caché funcione muy bien. Aún así el contar con un buen reparto nos ofrece, a priori, una cierta garantía de éxito.

- ¿Por qué a veces se alarga tanto una serie que llega a perder su sentido?
-Saber cuando parar es de sabios, es muy difícil ya que esto no deja de ser un negocio y la audiencia y las cadenas mandan. Por razones económicas muchas series se han alargado innecesariamente.


- Desde el punto de vista del guión, ¿el primer capítulo se hace de forma especial?

-Yo creo que no solo el primer capítulo, sino que me atrevería a decir los primeros quince minutos. Si no reúnen los factores esenciales para seducir a la audiencia, es complicado que el proyecto siga adelante.

-¿Cómo ve lo de las penas de cárcel para las webs de enlaces?
- Si alguien se enriquece con el trabajo de otro y no paga, eso se llama robar.

- Hablemos ahora de su papel como director de la SGAE ¿Está la imagen de esta entidad muy perjudicada?
- Sí, lo cierto es que hay una hostilidad enfermiza hacia la casa. Cualquier cosa mala se enfatiza. En la SGAE enciendes una cerilla y parece que arde Roma







                                                      Foto: Juan Algar, Diario Córdoba

domingo, 17 de noviembre de 2013

Porque la mente puede ser maravillosa

Hay ciertas cosas que, de vez en cuando, olvidamos. Que el cine no estuvo ahí siempre, y que no hace mucho era inimaginable una tarde de domingo con olor a palomitas y una película como acompañante, es una de ellas. El Caixa Forum, con la exposición "George Melíés, la magia del cine" nos lo recuerda.

"Un caballo al galope puede mantener las cuatro patas en el aire en algún momento". 1872. Dos grupos de aficionados al mundo del caballo hacen esta apuesta y, cuenta atrás, comienza la película.  A partir de este daguerrotipo y gracias al trabajo, al ingenio y a la mente maravillosa de genios como Edison o George Miliés comienza a darse forma al mundo del cine, a ese crear una vida paralela que ¿por qué no iba a ser real? Muchos experimentos, años de trabajo y sale a la cartelera la fábrica de sueños. 

Y es que, cierra los ojos y retrocede 100 años. De repente, aparece el cine. De repente puedes viajar a Saturno sin moverte del lugar. De repente lo que una te vez te contaron es real, está delante de tus ojos, en blanco y negro. ¿Qué sería hace 100 años ir al cine y ver que lo absurdo puede pasar? La cinematografía derribó fronteras hasta llegar a convertirse en un medio de comunicación más. En otro arma para crear y recrear el imaginario colectivo, para afirmar la identidad de una nación. 

Un arma que poco a poco está dejando de ser letal.  Poco a poco le roban el aire. Pero ¿dejará de respirar?  ¿El trabajo de George Meliés se desvanecerá? El cine tiene el poder de hacernos pensar. Nos demuestra que lo imposible puede pasar. Nos enseña para que no podamos olvidar. Da a la mente humana vía libre para marchar. 

Sí, tiene todos los ingredientes para desvanecerse. ¿A quién le interesa que la masa pueda pensar? Por dejarles hacer estas cosas luego pasa lo que pasa.  El universo de las películas no no conviene, y no conviene precisamente porque es maravilloso. Aún así, seguimos fascinándonos y damos gracias a George Meliés. Seguimos demostrando, abarrotando salas cuando el bolsillo nos lo permite, que nos gusta ir al cine, que nos gusta el buen cine. 

Hay quienes quieren matarlo a base del IVA. Quien reduce los presupuestos destinados a la cultura, un derecho recogido en la Constitución, y luego afirma que el cine español no es de buena calidad. Pero no tengamos miedo. La mente es maravillosa y necesita del cine para ir más allá.



                                          
                            Fotos tomadas por Ángela Castillo durante la exposición de manera ilegal.